miércoles, 14 de marzo de 2012


Desarrollo Rural, algunas ideas y percepciones equivocadas.


Siempre que salgo hacia el interior del país tengo esa pequeña sensación, principalmente zonas rurales, que pertenecen   a otro país y  es que la diferencia en la calidad de vida (acceso a servicios e inserción en el mercado)  es muy grande. Estamos hablando de un 24.1 % de la población es decir  aproximadamente 6.6 millones de habitantes[1]  y la tendencia encontrada es que a  partir del año 1993 la tasa de crecimiento de la población urbana creció 2.1 % y la población rural 0.01 %, es decir las zonas rurales van despoblándose e incrementa la población urbana la cual en muchas capitales de región ya colapsaron y tal como va el tema es muy difícil pensar que el país pasara a formar parte de los países desarrollados en veinticinco años como afirmo algún político  que mejor no lo menciono.

Pero sería justo mantenernos indiferentes y para no ser más duros  estáticos ante esta situación y por ello  apelamos a la reflexión, sensibilización de los actores que pueden modificar esta realidad, es un arduo trabajo de largo plazo porque  el “desarrollo rural es un proceso de transformación, productiva e institucional que tiene por objetivo mejorar sustancial y  sosteniblemente  la calidad de vida de la población”[2]

Pero el enfoque en la búsqueda  de soluciones  no se enmarca  solamente en la solución del sector agropecuario, se equivocan ya que el problema va mas allá de resolver esos problemas que es para todos conocidos como la baja productividad en  crianzas y cultivos,  que es básicamente una actividad de subsistencia, existen problemas de uso de los recursos naturales, gobernabilidad territorial, institucionalidad, presencia del estado y  adquisición de capacidades.

Pero hay acciones que ya se tomaron y no dieron resultados  , esas  viejas políticas para el desarrollo rural ya se probaron que no dieron resultados, estamos hablando de exoneraciones tributarias, subvenciones, paternalismo estatal, protección arancelaria y una institución financiera especializada en el sector agropecuario y esta experiencia evidencia que esa no es la solución. Una reforma en las políticas de desarrollo, un Modelo de Desarrollo Territorial en el Perú con Visión Sistémica, [3]una visión compartida, una misión definida con objetivos claros de manera que no hagamos cosas como la  reforma agraria que fue un fracaso porque no logro mejorar la situación  socioeconómica de sus beneficiarios  es decir las  familias campesinas[4] de las zonas rurales de nuestro país. Y  es necesario mencionar que el mercado no regulara esta inequidad en la distribución de la riqueza porque: no estamos en una competencia bajo las mismas condiciones en la asignación de los recursos, no   existen variables que las podemos considerar constantes (ceteris paribus) y porque además el estado participa  distorsionando  muchas variables en el análisis económico.



[1] INEI. Censo de población y vivienda 2007.
[2]  Triveli , Carolina y Otros. Desarrollo rural en la Sierra. Aportes para el debate. GRADE , 2009
[3] Política de Estado para el desarrollo de la agricultura y la vida rural en el Perú: 2007 – 2021.  2007.
[4] Eguren Fernando. Reforma agraria y desarrollo rural en la región andina. Lima, CEPES.2006.

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